lunes, 12 de diciembre de 2011

Aurora Borealis


Son esas personas que se escapan de su cuerpo por los poros de la piel. Como nadie supo explicarlo hemos inventado un nombre: aura. Son quienes siguen vivos aún después de morir porque su aura lo sacó de su cuerpo y se quedó entre nosotros. Son quienes llenan nuestros huecos yermos. Son quienes siguen llenándolos años después de haberse ido. La Existencia que deja olores que se siguen percibiendo cuando cierras los ojos.

El resto, nosotros, dedicamos nuestra vida a inventar nombres que expliquen lo que ellos han dejado por aquí, junto al único don que nos corresponde: la capacidad de reconocerlos.


martes, 22 de noviembre de 2011

Sobrevivir a la Propaganda


Desde pequeño las imágenes en blanco y negro me han trasladado lejanía e irrealidad. Las fotos de los ancestros, deterioradas y sin nitidez, me separaban del pasado mucho más tiempo del que era en realidad. Sin embargo, la segunda guerra mundial no dista del año en que nací mucho más que mi edad. Y, sin alejarse tanto, el horror está tan cerca nuestra que ha ocurrido hoy mismo en cualquier sitio del mundo.

Ver el vídeo de la muerte de Gadafi, a Hitler en color planificando campañas sonriendo como si fuera una imagen de las noticias; o a Winston Churchill, de ser un nombre impreso en un papel, a ser una persona cualquiera con quien me podría tropezar. ¿A quién no le perturba?

Y tal vez, si hubiera sido un joven alemán, me habría parecido lógico humillar a los ganadores de las guerras anteriores. Me habría dejado llevar con pasión por el engaño de la propaganda de Adolf, igual que de niño me dejé atrapar por propagandas contemporáneas que no me llevaron a ningún sitio. Siempre es mucha gente gritándose lo mismo unos a otros. El poder del sincronismo. La protección del grupo, que se convierte en río.

Haber sobrevivido y ser consciente de haberlo hecho. Por eso soy libre.



viernes, 28 de octubre de 2011

Islandia

El mundo fue un sitio que no dominaba el hombre.

Donde hubo lugares a los que se podía ir y que no hubiera nadie más.

En los Cliffs de Moher, cuando me asomé al precipicio y las gotas del mar volaban hacia arriba.
Y yo quería volar.

Cuando Sanlúcar se terminaba, porque se la comía el mar.
Terrones de tierra comidos a bocados.
Montañas enteras. Dónde están.

Mis padres. El Renault 7. El mar royendo la parcela del acantilado.
Las propiedades al carajo. 
Un faro borroso.
El viento.

Todo eso. Dónde está.

lunes, 10 de octubre de 2011

Mudas sucias

Estoy entre que algo ha cambiado y que sigo a medias de todo.

Hoy termina un proceso que empezó hace dos meses y medio, cuando me caí de la bici en el Puerto de Santa María. Esa tarde mi mente temblorosa vacilaba entre comprender lo que significaba tener reventado el radio del brazo derecho e inducir tranquilidad en los corazones de mis padres. Mis padres, a mi lado en todo momento, intentaron comportarse como si yo siguiese teniendo doce años. Mamá explicó al médico que yo siempre había sido muy sufrido y soportaba muy bien el dolor.

G. estaba en todas partes. En Cádiz, en Madrid, en el desierto. Antes de entrar en el quirófano. Tras mis párpados al salir de allí. Sólo estuvo él, su pánico al volante y mi familia al otro lado del teléfono. 

He crecido durante semanas en el fisioterapeuta.
He sacado adelante un examen pendiente.
He intentado comprender por qué no soy escritor.
He esperado en vano sentado en la ventana la llegada del olor a lluvia.
He ido y vuelto aquí y allá varias veces.
Mi casa ya no está llena de pelos de gato.
Han vuelto las plantas sin nombre.

Y yo me arrancaría trozos de piel muerta.



miércoles, 25 de mayo de 2011

Adolescencia tecnológica

La época en la que sólo algunos tenían portátil y los mortales hacían corrillo alrededor. O incluso antes, cuando alguien tenía grabadora y lo juegos se pirateaban emulando lectores de CD. Como nadie podía montar en su casa una red Novell con cables coaxiales y tarjetas de red con T, una partida en red se hacía con un cable serie RS 232 de 20 metros. Las noches de DOOM nunca terminaban, la droga del uno contra uno. Los ejércitos del Command & Conquer que había que colocar estratégicamente antes de lanzar un primer y escuálido ataque. Ahora el misterio dura menos. Un móvil hace más que una LAN conectada a una WAN con un transceiver cableado con 100 BASE T. Todo lo que podía hacer un i80486 ahora lo hace un gracioso programita en flash.

Pero todo es mentira. Todo es simulación. No hemos conseguido nada. Todo son hologramas, proyecciones, traducciones, intérpretes, entornos, virtualización, frontales y Social Media. Lo único que aún queda de todo aquello que hemos superado es el teclado. La distancia entre un teclado y una pirámide de Egipto no es tanta. Y el Hombre Qwerty aún no ha sido capaz de superar lo que el Hombre que creía en Dios fue capaz de hacer. Y aún hay quien no duda que en quince años dejaremos de ser el Hombre Qwerty, cambiando el teclado por naves espaciales. No tendremos que superar antes el Interfaz? ¿O quizás no veo lo suficiente Redes?

lunes, 23 de mayo de 2011

Carril bici

¿Por qué podría poner alguien -un crío adolescente destartalado, irresponsable a todas luces- una hoja de nosequé árbol, con mucha clorofila y que traspasa algo de luz, pero muy verde y muy grande, sobre un hormiguero al que le está dando el sol?

Ni siquiera iba solo. Iban tres, aumentando la probabilidad considerablemente de idiotizar. Iban a ningún sitio. Él, el más largo, el que andaba peor. En la mano bailando arriba y abajo la tremenda hoja verde. Y el hormiguero se cruzó en su camino. Y paf. Ahí la plantó.

Mis paseos en bici son reveladores.

miércoles, 18 de mayo de 2011

El Visionario

Lo que más miedo me da de volver a estancias del pasado es no reconocerlas. Que el sitio ya sea otro. Por eso, y no por lo fantasmas, volver a lo que de niño era mi casa se me hace cuesta arriba. Son las erupciones cutáneas que los médicos no saben explicar, estos pequeños granos en la vida que van por ahí sin cabos a los que agarrarse. Son una torta en la cara que me grita que no tengo el timón. El visionario de Las Horas se lanzó por la ventana porque no pudo soportarlo más. Quizás podamos clasificarnos en quienes aún lo soportan y quienes ya no.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Volver a encender un pitillo

Algo que ya existe en algún sitio.
Algo que no puedo inventar.
Extraerlo despacio, con cuidado.
Ileso.


De opaco a translúcido.
De translúcido a borroso.
De borroso a enfocado.


Escribir algo que me rebase, que no pueda alcanzar.
Escribir algo que ya existe en algún sitio,
algo que nadie ha visto y que no sé dónde está.


miércoles, 30 de marzo de 2011

¿La luz naranja de mi cuarto de baño?

¿De verdad he escrito eso? ¿En qué estaba pensando?

lunes, 21 de febrero de 2011

Casualidad Imposible

Quién ha dicho que alguien no pueda demostrar que el accidente casual no era más que un asesinato mal planificado.