El mundo fue un sitio que no dominaba el hombre.
Donde hubo lugares a los que se podía ir y que no hubiera nadie más.
En los Cliffs de Moher, cuando me asomé al precipicio y las gotas del mar volaban hacia arriba.
Y yo quería volar.
Cuando Sanlúcar se terminaba, porque se la comía el mar.
Terrones de tierra comidos a bocados.
Montañas enteras. Dónde están.
Mis padres. El Renault 7. El mar royendo la parcela del acantilado.
Las propiedades al carajo.
Un faro borroso.
El viento.
Todo eso. Dónde está.