domingo, 20 de junio de 2010

Seis

Hoy, trasteando en la cocina, he mirado el cenicero que hay junto al tostador. Llevo más de un mes sin fumar, pero sigo teniendo un fumadero en la cocina para G. Yo soy su casa; y conozco cómo puede crisparse un fumador en entornos hostiles.

Por eso los cigarros que fumó la última vez que estuvo aquí aún estaban en el cenicero. Y fue la primera vez que vi cigarros apagados por G. a la mitad.

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